Móvil Redmi Note 17 Pro Max junto a su caja sobre superficie de madera
Móvil Redmi Note 17 Pro Max junto a su caja sobre superficie de madera — imagen de archivo de El Forum, ajena al asunto de esta pieza; pendiente de sustituciónEl Forum · Fototeca de El Forum · OWN_WORK

Detalles de la carta y sus firmantes

La carta abierta se publicó el 16 de septiembre de 2026 y fue anunciada por Terence Tao en su blog personal. Se dirige a Sir Paul Nurse, presidente de la Royal Society, e incluye la firma de 42 Fellows, investigadores matemáticos de alto nivel reconocidos por la institución.

Los firmantes manifiestan una preocupación extrema por el ritmo acelerado de desarrollo de la inteligencia artificial y sus implicaciones para la humanidad y la civilización.

Expresan claramente que consideran la situación como una emergencia que pone en riesgo la supervivencia humana en esta década. La carta destaca que esta amenaza no puede ser desestimada como una alarma exagerada.

Recalcan que para cuando esta situación sea reconocida por el gran público ya podría ser demasiado tarde para actuar con eficacia, subrayando la urgencia de la respuesta institucional y social.

El riesgo de extinción humana por IA: una cifra alarmante

En varios medios y comunidades de IA se ha recogido que los firmantes estiman una probabilidad del 10 % de que la humanidad se extinga esta década debido a esta tecnología. Esta cifra ha sido presentada como una valoración seria y no como una exageración.

El comunicado señala que esta cifra debe ser tomada en serio y no descartada como 'hype', ya que refleja la evaluación de expertos con profundo conocimiento matemático y científico.

Este porcentaje pone en primer plano la posibilidad de que la inteligencia artificial cause un daño existencial, es decir, que afecte a la supervivencia misma de la especie humana.

El llamado es a preparar y adoptar medidas inmediatas para mitigar este riesgo y evitar que se materialice en un futuro cercano.

La reacción de la comunidad y el contexto institucional

El pronunciamiento de los Fellow responde a la preocupación creciente en círculos científicos sobre el rápido avance de la IA y su impacto potencialmente descontrolado.

La Royal Society, fundada en 1660, es una de las instituciones científicas más respetadas del mundo; que sus miembros publiquen esta advertencia contribuye a elevar la importancia del tema en el ámbito público y político.

Este es uno de los primeros comunicados formales que utilizan una estimación cuantitativa explícita del riesgo existencial, en contraste con discursos más genéricos sobre riesgos potenciales.

El hecho de que matemáticos muy reconocidos estén al frente de esta iniciativa sugiere que la comunidad científica relevante demanda acciones urgentes y mayor visibilidad del problema.

Implicaciones para la regulación y la opinión pública

Este comunicado podría influir en la agenda de políticas públicas y regulaciones al situar la seguridad y gestión del desarrollo de la IA avanzada como temas prioritarios.

Muestra la brecha actual entre la velocidad de avance de los modelos y las discusiones oficiales sobre sus riesgos graves, que aún no se traducen en medidas concretas en muchos países.

La alarma de expertos de alto prestigio puede empujar a gobiernos, laboratorios y sociedad a tomar en serio escenarios de riesgo existencial y a financiar más estudios de riesgos y control.

Servirá para que la opinión pública tenga mejores argumentos para exigir transparencia, supervisión y regulación más estricta en el desarrollo de sistemas de IA con potencial de daño irreversible.

Próximos pasos y seguimiento de la alerta

Habrá que vigilar si la Royal Society promueve debates públicos o crea comités dedicados a la gobernanza del riesgo IA tras esta carta.

Es clave observar si otros colectivos científicos relevantes se suman con comunicados similares o propuestas para abordar el problema.

Importa ver si gobiernos y organismos internacionales reaccionan con políticas, regulaciones o financian investigaciones específicas para mitigar estos riesgos existenciales.

Será determinante la evolución de la tecnología IA en los próximos meses y si se publica evidencia o benchmarks que confirmen o rebajen la gravedad del riesgo advertido.